Las cuevas de Roc de Cazelle están situadas en el valle de Goulet, donde se descubrió la famosa estatuilla, la Venus de Sireuil. A 15 minutos de Sarlat y a 5 minutos de Eyzies, capital de la prehistoria.

Parque prehistórico que gracias a sus reconstrucciones de la vida cotidiana, con más de 100 personajes y animales perfectamente reconstruidos, podemos presenciar muchas escenas de la vida de nuestros antepasados y hacernos una idea de cómo vivían hace 12000 años.

En los refugios de roca los hombres prehistóricos vivían y se defendían de los animales. Vivían alrededor del fuego que calentaba, alumbraba y alejaba a las fieras.

En el Paleolítico Superior abundaban las manadas de renos en la región, que abastecían al cazador de carne y materiales para la fabricación de armas y útiles.

Durante esta época no vivían sólo de la caza y la pesca si no que las frutas, bayas, hojas, hongos, etc., constituían otra fuente de alimentación. También buscaban plantas medicinales.

En el Paleolítico Superior se fechan las primeras pinturas, signos enigmáticos, formas humanas en las paredes y bóvedas de las cuevas y abrigos. Aplicaban la pintura con las manos, hojas o pinceles de crines animales. La vida durante esta época era muy corta, ya que muchos morían al nacer, la esperanza media de vida rondaba los treinta años. Se hallaron numerosas sepulturas. En general, el cuerpo estaba en una fosa poco profunda acompañado de elementos decorativos, como collares de dientes de animales y conchas.

Al final de la era de glaciación el reno desaparece de la zona y aparece el ciervo y el bisonte.

LAS CUEVAS Y LOS ABRIGOS EN LA EDAD MEDIA
Durante la Edad Media las cuevas se excavaron y fueron acondicionadas como fortaleza.

Estas cuevas permitían alojarse a una gran parte de la población que venían a refugiarse en caso de peligro. Tenían una temperatura templada, recogían agua de los techos, se podía almacenar alimentos. Constituían un refugio indestructible.

El cazador medieval crió animales y cultivó la tierra, pero al igual que en la prehistoria, encontró un complemento alimenticio en frutas y plantas. El lobo permanece durante toda la Edad Media en la zona, desapareciendo hacia el año 1936.

La cantera sirvió para extraer parte de los bloques necesarios para la construcción de casas. La piedra caliza del valle del Beune todavía tiene buena reputación. Las casas medievales estaban adosadas al acantilado. El abrigo hacía de muro trasero y techo. La fachada era de madera, luego posteriormente de piedras.

Las últimas viviendas trogloditas son de principios del siglo XX. Excavadas y aparejadas en la Edad Media, utilizadas de nuevo y transformadas a principios de este siglo como habitación civil.

El acantilado de la Cazelle ha sido habitado hasta 1966 por una familia perigordina, que había instalado en ella una granja. La vivienda se puede ver tal como la dejaron los últimos propietarios.

La vivienda está enteramente tallada en la roca. El pequeño museo consta de objetos característicos del siglo XIX y principios del siglo XX, del mundo rural francés que no pasó de los años 50.

EL TROGLODITISMO EN NUESTROS DÍAS
La vivienda troglodítica se utiliza en todo el mundo y se encuentra en todas las regiones de Francia (Ile de France, Touraine, Saumurois, Bordelais, Provenza y Périgord), en donde constituye un extraordinario patrimonio. Millares de huecos en la roca siguen siendo utilizados por familias que tienen en ellos comodidades modernas. Durante los meses de verano se puede participar en talleres educativos sin coste.

Grottes du Roc de Cazelle
Route de Sarlat
24620 LES EYZIES
Tél 05.53.59.46.09
http://www.rocdecazelle.com

Fuente: Les Grottes du Roc de Cazelle. Turismo Périgord.


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